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miércoles, 30 de enero de 2013

Propósito del Génesis

Hay que aclarar de entrada que el Génesis no tiene como propósito explicarnos cómo surgieron todas las cosas, como normalmente pensamos.

La verdad es que Génesis tampoco puede ser considerado un libro que tenga una certeza histórica, sería más justo considerarlo un libro que atribuye a Dios toda la creación y el origen de todas las cosas. Además, hay que ser sinceros, la ciencia se mofaría del libro por no tener cómo comprobar los sucesos que se relatan y tendría la ciencia toda la razón de hacerlo.

El punto del libro no es mostrarnos al detalle cómo surgieron las cosas, sino por quién fueran creadas. También nos muestra que desde el principio de los tiempos el ser humano se ha desviado del camino correcto y que por tanto necesita la redención.

Otra de las cosas relevantes que resaltar sobre el libro es que presenta a Dios como alguien que se relaciona muy íntimamente con toda su creación. Se relaciona muy íntimamente con la naturaleza y también con la humanidad.

¿Acaso no es especial saber que Dios siempre ha estado muy relacionado con toda su creación? Dios no hizo el universo y luego lo abandonó a su suerte, ¡Él sigue presente y muy relacionado con todo y todos!

Ese es el Dios que presenta Génesis, ¡Cercano!

Si tenemos que dividir el Génesis en varias partes yo apoyaría la división que hace el comentario Mundo Hispano:

*Dios y su creación
*Dios y la humanidad
*Dios y Abraham
*Dios e Isaac
*Dios y Jacob
*Dios y José...

Ese bosquejo del libro nos muestra a un Dios cercano y muy íntimamente relacionado con su creación.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Que no sea cierto no significa que no sea verdad

 Si afirmar que Moisés no escribió el Génesis, por razones que aun están pendientes de tratar en este blog, no provocó escándalo, la siguiente afirmación seguramente sí:
Muchos de los relatos del Génesis carecen de evidencia histórica, es decir no son ciertos. No obstante eso no quiere decir que no sean verdad.
Relatos como el de la creación que tenemos en el primer capítulo y el otro relato de la creación en el segundo capítulo, o el relato del pecado original en el tercero no son ciertos, de la misma forma podemos hablar sobre el relato del parto de los gemelos Esaú y Jacob… entre otros.

Esos y muchos otros relatos del Génesis no tienen argumentos sólidos para considerarlos ciertos. Es más, otros libros de la Biblia como Jonás, Ester, relatos del Éxodo, relatos del libro de Josué… tampoco son ciertos, pero esto no quiere decir que no son verdad.

Cuando digo que no son ciertos pero que son verdad, me estoy refiriendo a que detrás de esas historias se esconden verdades. Sí, verdades para justificar sucesos políticos, económicos y religiosos del momento en que se redactaron esos libros, y en nuestro caso el Génesis. Y no fueron redactados para conservar la memoria de cómo pasaron las cosas. Es decir que para los redactores no era tan importante cómo sucedieron históricamente las cosas, sino por qué y para qué.

Pongamos un ejemplo:

Todo el relato de cómo nacieron hasta cómo Jacob usurpó la primogenitura de Esaú carece de certeza histórica, y fue redactado de esa manera en la corte de Salomón para justificar el reinado de él y no de su hermano mayor, a quien por ley le tocaba ser Rey de Israel. Esto quiere decir que el relato fue escrito con un fin político, pero no por eso deja de ser Palabra de Dios.

Después de ese ejemplo podemos preguntarnos ¿El que los relatos del Génesis no sean ciertos quiere decir que todo el tiempo hemos creído una mentira? No, definitivamente no. Insisto en que lo importante no son los detalles históricos, sino qué nos enseñan esos relatos. Lo central de los relatos no es contarnos al pie de la letra cómo sucedió todo, sino trasmitirnos las verdades que Dios quiere que entendamos y así hacer su voluntad.

Pronto entraremos de lleno al estudio a conciencia de cada capítulo del Génesis y abordaremos con más paciencia y exhaustivamente estos temas. Por ahora me encantaría pensar que ustedes tienen una mente abierta y así que juntos podamos ir construyendo las reflexiones basadas en las verdades que el libro quiere transmitirnos, y no me gustaría pensar que ustedes abandonan este espacio de reflexiones bíblicas con la idea que esto es “hereje” y seguir creyendo en dogmatismos y cosas que carecen de certeza histórica abrazando ideas falsas no bíblicas.

En una era como esta, de la información, es necesario estudiar a conciencia las Escrituras y echar mano de las ciencias que lejos de desvirtuar la Biblia lo que hacen es abrirnos un panorama más amplio y así comprender lo que realmente el Espíritu de Dios quiere enseñarnos a través del Génesis.

Ezequiel Barrera
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miércoles, 30 de enero de 2013

Propósito del Génesis

Hay que aclarar de entrada que el Génesis no tiene como propósito explicarnos cómo surgieron todas las cosas, como normalmente pensamos.

La verdad es que Génesis tampoco puede ser considerado un libro que tenga una certeza histórica, sería más justo considerarlo un libro que atribuye a Dios toda la creación y el origen de todas las cosas. Además, hay que ser sinceros, la ciencia se mofaría del libro por no tener cómo comprobar los sucesos que se relatan y tendría la ciencia toda la razón de hacerlo.

El punto del libro no es mostrarnos al detalle cómo surgieron las cosas, sino por quién fueran creadas. También nos muestra que desde el principio de los tiempos el ser humano se ha desviado del camino correcto y que por tanto necesita la redención.

Otra de las cosas relevantes que resaltar sobre el libro es que presenta a Dios como alguien que se relaciona muy íntimamente con toda su creación. Se relaciona muy íntimamente con la naturaleza y también con la humanidad.

¿Acaso no es especial saber que Dios siempre ha estado muy relacionado con toda su creación? Dios no hizo el universo y luego lo abandonó a su suerte, ¡Él sigue presente y muy relacionado con todo y todos!

Ese es el Dios que presenta Génesis, ¡Cercano!

Si tenemos que dividir el Génesis en varias partes yo apoyaría la división que hace el comentario Mundo Hispano:

*Dios y su creación
*Dios y la humanidad
*Dios y Abraham
*Dios e Isaac
*Dios y Jacob
*Dios y José...

Ese bosquejo del libro nos muestra a un Dios cercano y muy íntimamente relacionado con su creación.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Que no sea cierto no significa que no sea verdad

 Si afirmar que Moisés no escribió el Génesis, por razones que aun están pendientes de tratar en este blog, no provocó escándalo, la siguiente afirmación seguramente sí:
Muchos de los relatos del Génesis carecen de evidencia histórica, es decir no son ciertos. No obstante eso no quiere decir que no sean verdad.
Relatos como el de la creación que tenemos en el primer capítulo y el otro relato de la creación en el segundo capítulo, o el relato del pecado original en el tercero no son ciertos, de la misma forma podemos hablar sobre el relato del parto de los gemelos Esaú y Jacob… entre otros.

Esos y muchos otros relatos del Génesis no tienen argumentos sólidos para considerarlos ciertos. Es más, otros libros de la Biblia como Jonás, Ester, relatos del Éxodo, relatos del libro de Josué… tampoco son ciertos, pero esto no quiere decir que no son verdad.

Cuando digo que no son ciertos pero que son verdad, me estoy refiriendo a que detrás de esas historias se esconden verdades. Sí, verdades para justificar sucesos políticos, económicos y religiosos del momento en que se redactaron esos libros, y en nuestro caso el Génesis. Y no fueron redactados para conservar la memoria de cómo pasaron las cosas. Es decir que para los redactores no era tan importante cómo sucedieron históricamente las cosas, sino por qué y para qué.

Pongamos un ejemplo:

Todo el relato de cómo nacieron hasta cómo Jacob usurpó la primogenitura de Esaú carece de certeza histórica, y fue redactado de esa manera en la corte de Salomón para justificar el reinado de él y no de su hermano mayor, a quien por ley le tocaba ser Rey de Israel. Esto quiere decir que el relato fue escrito con un fin político, pero no por eso deja de ser Palabra de Dios.

Después de ese ejemplo podemos preguntarnos ¿El que los relatos del Génesis no sean ciertos quiere decir que todo el tiempo hemos creído una mentira? No, definitivamente no. Insisto en que lo importante no son los detalles históricos, sino qué nos enseñan esos relatos. Lo central de los relatos no es contarnos al pie de la letra cómo sucedió todo, sino trasmitirnos las verdades que Dios quiere que entendamos y así hacer su voluntad.

Pronto entraremos de lleno al estudio a conciencia de cada capítulo del Génesis y abordaremos con más paciencia y exhaustivamente estos temas. Por ahora me encantaría pensar que ustedes tienen una mente abierta y así que juntos podamos ir construyendo las reflexiones basadas en las verdades que el libro quiere transmitirnos, y no me gustaría pensar que ustedes abandonan este espacio de reflexiones bíblicas con la idea que esto es “hereje” y seguir creyendo en dogmatismos y cosas que carecen de certeza histórica abrazando ideas falsas no bíblicas.

En una era como esta, de la información, es necesario estudiar a conciencia las Escrituras y echar mano de las ciencias que lejos de desvirtuar la Biblia lo que hacen es abrirnos un panorama más amplio y así comprender lo que realmente el Espíritu de Dios quiere enseñarnos a través del Génesis.

Ezequiel Barrera